La verdadera belleza de un hombre…
No sueño con un hombre perfecto
pues la perfección no existe
más que en el cielo…
El hombre de mis sueños y de mi vida
tiene virtudes y defectos…
Un hombre…
Con unos brazos fuertes
capaces de brindar protección y abrigo.
Un hombre…
Con unas manos grandes
para dar las más tiernas caricias,
y firmes para dar apoyo
cuando sea necesario.
Un hombre…
De mirada segura
entremezclada con dulzura…
profunda, hermosa y misteriosa
como una noche con estrellas.
Un hombre…
De sonrisa franca, abierta
cual ventanas
para recibir el sol del amanecer…
Capaz de sonreírle a la vida
y enfrentarla con madurez.
Un hombre…
De labios fieles
que emanan miel y pasión.
De una boca que no saldrán
palabras que puedan herir o engañar…
Un hombre…
De oídos grandes
para escuchar y comprender.
Un hombre…
De pecho fuerte,
pero a la vez lo suficientemente blando
para poder apoyar la cabeza y en el
soñar dulcemente al escuchar solo
los latidos de su corazón…
Un hombre…
De alma transparente, luchadora
pero no egoísta ni ególatra…
Un hombre…
De corazón noble y grande en amor,
que ame con la intensidad
de las corrientes del océano…
Un hombre…
Seguro de sí mismo,
que sabe lo que quiere y
valorarlo cuando lo tiene.
Un hombre…
Trabajador, dedicado y constante en lo que hace
pero que también no olvida por completo
a los suyos por ello…
Un hombre…
Que sepa ver con los ojos del alma,
la belleza real de una mujer y
atesorarla por ello.
Un hombre…
Que ame y respete a Dios
sobre todas las cosas…
No hay belleza física o dinero
que puedan dar la felicidad y el amor verdadero.
Lo realmente valioso y esencial
Está oculto a los ojos del mundo…
Autora: María Soledad Chaves Ortiz.
2008

¡ Que gran realidad, creo que todas soñamos con ese hombre,,, y esperamos que siempre sea así. !!!